Erupciones volcánicas más estrepitosas
Cuando la madre naturaleza demuestra su fuerza, todo es posible. La última erupción del volcán Krakatoa en 1883 es una fehaciente prueba de ello. El coloso explotó con una energía de 100 kilotones (cinco veces más que la bomba atómica usada en Hiroshima). Los tsunamis causados por la fuerza del suceso mataron a más de 36 mil personas y el estruendo pudo escucharse hasta Madagascar y Australia.